
Entramos en el otoño, el color atenúa las sombras, despiertan las almas trazando nuevos senderos llenos de hojas que caen para adormecer a los seres del verano. Olor a tierra mojada, la fugacidad de la luz deja paso a la calidez de los deseos. Preludio de tardes llenas de la magia de los recuerdos, la fusión de los cuerpos, el clamor de las bestias… La luna crece en el firmamento y nos llama a su lado… seres de luna… Él despierta
Siémbrame en el otoño de tu vientre,
recoje el fuego de mi pasión
penétrame... luna
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